Respira, serás madre toda la vida, enséñale las cosas importantes, las de verdad.
A saltar en los charcos, a observar a los insectos, a dar besos de pajarito y abrazos de osos. No olvides esos abrazos y no se los niegues nunca, puede que dentro de unos años esos abrazos que añoras sean los que algún día no diste.
Dile cuanto lo quieres cada vez que lo pienses, déjalo llorar, llora con él, las paredes se pueden volver a pintar, los objetos se rompen y se reemplazan continuamente, los gritos de mamá y papá duelen toda la vida, puedes lavar los platos más tarde, mientras tu limpias el crece.
El no necesita tantos juguetes, trabaja menos y quiere más y sobre todo….
Respira, serás madre toda la vida.
EL BLOG DE MARIA ANGELICA RODRIGUEZ
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domingo, 12 de mayo de 2013
Déjalos ser niños
Respira, serás madre toda la vida, enséñale las cosas importantes, las de verdad.
A saltar en los charcos, a observar a los insectos, a dar besos de pajarito y abrazos de osos. No olvides esos abrazos y no se los niegues nunca, puede que dentro de unos años esos abrazos que añoras sean los que algún día no diste.
Dile cuanto lo quieres cada vez que lo pienses, déjalo llorar, llora con él, las paredes se pueden volver a pintar, los objetos se rompen y se reemplazan continuamente, los gritos de mamá y papá duelen toda la vida, puedes lavar los platos más tarde, mientras tu limpias el crece.
El no necesita tantos juguetes, trabaja menos y quiere más y sobre todo….
Respira, serás madre toda la vida.
La familia organizada - Cómo organizar y supervisar actividades, horarios...
Actualmente, por el sistema de vida que llevamos, tanto padres como madres trabajamos durante muchas horas fuera del hogar y no dispones de tiempo para establecer normas y patrones de conducta en nuestros hijos, sino que delegamos esta responsabilidad a terceras personas: abuelos, familiares, servicio doméstico, entre otros.
Esto implica que los padres nos convirtamos en supervisores de la crianza de nuestros hijos para ello debemos tener claramente delimitados nuestros roles y competencias, y poder delegar autoridad sobre las personas que tratan directamente con nuestros hijo. Para ello debemos tener en cuenta:
1. Ponernos de acuerdo (ambos padres) para establecer una lista de normas que será trasmitida a la persona cuidadora.
2. Llamar por teléfono para supervisar que las normas que establecimos se estén cumpliendo y reforzar la conducta esperada.
3. Cuando lleguemos a casa, dedicarnos nosotros a desarrollar las rutinas con nuestros hijos (bañarlos, darles de comer, acostarlos, etc.)
4. Si en la noche los encontramos durmiendo, entonces acostumbrarlos a levantarse temprano para poder compartir actividades en la mañana (vestimenta, tomar desayuno, llevarlos)
Organización de normas: coherencia y consistencia.
Los padres deben establecer reglas en forma coherente y consistente.
• Coherente: porque la norma y la sanción deben estar en relación y proporción a la conducta inadecuada.
• Consistente: porque las normas y las sanciones deben ser los mismos para el mismo tipo de conducta inadecuada, y todas las personas adultas deben actuar de la misma forma.
Cómo corregir una conducta inadecuada?
1. INFORMAR a nuestro hijo lo que queremos o esperamos de él y explicarle el por qué.
2. Si nuestro hijo, ya informado, desobedece, RECORDARLE lo informado.
3. Si vuelve a desobedecer, ADVERTIRLE que se le castigará y decide cómo.
4. Si a pesar de lo advertido vuelve a desobedecer, APLICAR EL CASTIGO tal como se le advirtió. Podemos privarlos de paseos, juegos u objetos que le gusten
Además, debemos explicar a nuestro hijo por qué no debió actuar de esa manera y ayudarlo a reflexionar acerca de las consecuencias de su acto.
¿Cómo organizar y supervisar horarios y actividades?
• Programe actividades para todo el día, de tal forma que el niño no se aburra y no realice travesuras mientras que no se le supervisa.
• Téngalo en actividad, los niños de esta edad necesitan movimiento.
• Sáquelo al parque con su pelota, triciclo o bicicleta, por lo menos dos veces a la semana.
• Deje al niño jugando solo en su habitación por espacios cortos de tiempo que luego irá alargando.
• Cree un ambiente apropiado para dormir, jugar y comer.
• NO acostumbre a su niño a realizar todas esas actividades en el mismo ambiente.
• Para estudiar, tenga una mesa o escritorio de su tamaño, con una silla cómoda, bien iluminado y ventilado, donde pueda trabajar sin interrupciones.
• NO realice la tarea mientras ve televisión o escucha música.
• Si va a jugar con material concreto (juguetes), que lo haga en el piso o sobre su mesa de trabajo.
• Exija que después de terminar de jugar o de hacer su tarea, guarde y deje todo en su sitio.
• Enseñe a su niño donde dejar su ropa sucia después de asearse y cambiarse.
Hora Actividad
7:00 – 7:30 Levantarse. Aseo Personal. Vestirse
7:30 – 8:00 Alimentación: Desayuno
8:00 – 1:30 Jardín de Infantes
1:30 – 2:00 Aseo Personal: cambiarse de ropa, lavarse las manos
2:00 – 2:30 Alimentación: almuerzo
2:30 – 3:30 Actividad lúdica: pintar, armar rompecabezas, cubos, etc.
3:30 – 4:30 Realice la tarea
4:30 – 5:30 Actividad motriz: montar triciclo, bicicleta, jugar a la pelota, etc...salir al parque
5:30 – 6:00 Aseo Personal: baño, higiene.
6:00 – 6:30 Televisión
6:30 – 7:00 Alimentación: cena
7:00 – 8:00 Actividades musicales y literarias: cantar, bailar, leerle cuentos
8:00 – 8:30 Rutina para acostarlos, dormir
Lic. Rosa Taramona Aparcana
Psicóloga Especialista en Habilidades Cognitivas y Emocionales
CPsP 4451
Gerente Educativa Déjalo Ser
Consultorio Psicológico “Déjalo Ser” San Borja
Es un niño, déjalo ser!
Como siempre afirmo...no es sencillo ser padres, pues en Universidad alguna se dicta dicha carrera o especialidad y ciertamente las escuelas para padres han contribuido a colaborar con estos en sus constantes dudas en cuanto a cómo criar a sus hijos, modificar conductas ó simplemente responder a las demandas psicológicas propias del crecimiento, pero...no es suficiente y a menudo nos topamos con esas miradas de incertidumbre...impotencia...y hasta lágrimas donde la pregunta común es: ¿dígame qué hago? o el planteamiento desesperado y a coro es...la "verdad...ya no sé cómo tratar a mi hijo!!!"
No es fácil, para mí fue muy difícil, también soy madre y el ensayo y error fue un camino...el tratar ser amiga de mi hijo fue otro, pero...soy su mamá...no su amiga y en ese trato tienden a perderse ciertos límites que deben ser manejados con pinzas de oro para no propiciar situaciones hostiles que pueden afectar notablemente las relaciones...afortunadamente para mi, el hijo que la vida me regaló es un ser muy maduro, equilibrado y un ser humano maravilloso y eso ayudó mucho, con su lógico transitar incómodo de la niñez a la adolescencia y de ésta a la edad adulta ..nada sencillo para ambas partes pues si los padres sentimos incertidumbre y ciertas situaciones son complejas de manejar...para los hijos...tampoco es sencillo y es un craso error pensar...que sí lo es o que no le dan importancia a lo que les ocurre o aqueja, tal vez la diferencia básica es...la actitud, pero indudablemente ambas partes (padres e hijos) sienten miedos, incertidumbre, debilidades y apelan a sus fortalezas y herramientas psicológicas y sentimientos para resolver y...salir adelante...
Podemos desde la edad más temprana preparar al niño para enfrentar el crecimiento y la madurez (procesos nada sencillos) de la forma menos incómoda y traumática...son muchos los tips que podríamos tocar aquí, pero considero uno de los más importantes es: DEJARLO SER, si...exactamente eso, que ese niño o esa niña aun siendo pequeños tengan potestad de decidir en pequeñas cosas, derecho a equivocarse (o cómo sabrán que se debe rectificar y lo aprenderán), derecho a retractarse y tropezar, caer y levantarse, obviamente no dejaremos en manos de ellos las situaciones y decisiones puntuales y trascendentales, pero al darles un pequeño margen y dejarlos ser, les estaremos dando una de las grandes enseñanzas de la vida como es ASUMIR LAS CONSECUENCIAS DE SUS ACTOS, es comprensible que al darles esa potestad en pequeñas situaciones no será una carga para ellos las consecuencias que deban asumir, pero es indudable que les quedará una enseñanza desde SU PROPIA EXPERIENCIA y no desde lo que los padres digan. Esto siendo aun muy chicos los llevará a madurar y nos abonará el camino para lograr de ellos seres independientes, seguros de sí mismos, responsables, justos y reflexivos...Todo eso aporta el simple hecho de dejar ser al niño y darle potestad en pequeñas decisiones...
Es lo mismo que ocurre en La Escuela Inicial ó Preescolar donde con una canción...una dramatización...una oración...afianza y moldea valores tan trascendentales como la justicia, la responsabilidad, la cooperación, la amistad y muchísimo más...
Dejémoslos ser y estaremos formando seres independientes y seguros en lugar de hombres y mujeres temerosos, retraídos e incapaces de afrontar ciertas situaciones...Un punto más para reflexionar...y decidir como padres...
Vivencia musical desde la gestación
El intercambio de una vivencia sonora entre padres y niño fortalece los vínculos en edades tempranas
Escuchar la música de un niño es estar en sintonía con sus sonidos, ritmos y melodías. Es compartir y disfrutar de una vivencia mutuamente gratificante; es dialogar y sobre todo darle un valor a esa experiencia padres-niño, única e irrepetible para cada relación. Se configuran modos de relación que luego el niño utilizará para establecer nuevas y posteriores relaciones.
La música en un niño es un medio expresivo y de comunicación, pero más aún es una forma de vínculo con los otros. A través de ritmos y melodías los niños vivencian sensaciones y sentimientos que generan diferentes aprendizajes en continua relación e intercambio con el “mundo”, las personas y los objetos. Dar lugar a estas manifestaciones musicales–sonoras, es dar lugar a que un niño pueda experimentar, explorar y conocer a través de iniciativas propias, nuevas experiencias que favorecen el aprendizaje basado en las emociones.
La música es un lenguaje. Una organización que introduce a los niños a los sonidos y significados de las palabras, y a su vez permite el desarrollo de la memoria. La música puede ser el motor para desempeñar habilidades motrices, intelectuales, sociales, y emocionales. Escuchar música adecuada a su edad, permite el descubrimiento de estructuras verbales que, a través de un juego espontáneo del niño en relación con lo que suena, puede ir explorando y consolidando la comunicación verbal y el lenguaje. A medida que un niño va creciendo, va dando lugar a otras estructuras musicales, es decir, pasa de estructuras sonoras simples a cada vez más complejas, lo cual va aumentando y enriqueciendo no sólo su búsqueda sino también que va acompañando los procesos del pensamiento y su creatividad.
Vale aquí una aclaración; la música en sí misma no le da un sentido al niño, sino que es a través del intercambio constante y vincular con los otros-padres, que un niño le da un valor específico. Es por lo tanto un lenguaje afectivo y vincular. Más aún en edades tempranas, donde se desarrolla toda la comunicación pre-verbal, es decir previa al lenguaje, representada en gestos, sonidos, miradas, risas, contacto corporal y visual, etc. donde prevalece la comunicación y las manifestaciones no verbales, sonoras y corporales. Estar atento a esos intercambios por parte de los padres es fundamental. Cuando un bebe o un niño pequeño realiza una acción que se traduce en intención de comunicar, poder devolverle una respuesta favorece a su expresividad y dará lugar a otras manifestaciones como la palabra y otras formas de expresión. La ausencia de respuestas reiteradas generará en el niño cansancio y falta de incentivos para volver a iniciar espontáneamente un círculo en la comunicación. Un ejemplo simple de cómo se conforma un círculo en la comunicación es el siguiente: un niño extiende su mano y la madre le responde mostrándole la suya, así sucesivamente permite el inicio de un juego e intercambio corporal que se va retroalimentando.
Por otro lado, la canción como expresión musical emitida por la madre cobra un valor fundante, es escuchar la voz de la madre, es ese movimiento que acaricia y envuelve, sostiene y además posibilita el encuentro. Cumple un papel importante a la hora de instalar rutinas como el levantarse y el acostarse, como el pasaje de diferentes momentos que se intentan instalar en la vida cotidiana (ir hacer las compras, guardar los juguetes, etc.). Es un vehículo a la exploración vocal, al uso de la imaginación y de la creatividad. A los niños les encanta inventar canciones, armar representaciones e intercambiar con los otros, favorece su sociabilización en los vínculos primarios, como posteriormente el intercambio con niños de su edad.
En síntesis, la música está en todas partes: en un gesto, un movimiento, una voz, una palabra. Es fundante en la experiencia temprana con niños ya que acompaña los procesos de crecimiento y da lugar a infinitas manifestaciones; vinculares y sociales emocionales y de aprendizaje.
Autor: Lic. Luciana, Licastro
Jugar, necesidad auténtica
“Veo a mi hijo cuando corre, trepa y se ensucia; cuando sus ojos se abren extasiados porque ha encontrado algo que le llama la atención, cuando quiere que lo mire porque algo nuevo ha logrado, cuando en cada juego suyo se sumerge con todos sus sentidos. En fin, con una luz en su mirada, queriendo comerse el mundo con su curiosidad insaciable y su deseo de descubrirlo y comprenderlo todo… nos miramos con su papá y confirmamos que no nos equivocamos al permitirle “ser niño”.
Desde que él nació, su alegría ha sido lo que nos ha guiado para decidir que ofrecerle en este mundo ahora tan diverso en posibilidades de crianza. Así que cuando fue momento de ponerlo en el nido, elegimos propuestas donde el juego libre era lo central. Ahora a sus casi 6 años, ha ingresado a un colegio más grande, con un horario más amplio y actividades más estructuradas y lo ha hecho con muchas ganas e ilusión y con los mismos aprendizajes que el resto de niños y niñas, sin que haya sido necesario ningún tipo de aprestamiento formal o escolarización temprana; ha sido mediante el juego que él ha desarrollado habilidades que ahora va desplegando día a día.
Necesitamos apoyar en nuestros hijos que sepan quienes son, lo que les gusta, disgusta, sus habilidades y fortalezas; porque lo necesitaran para desarrollarse en el mundo tan cambiante y tan veloz en sus transformaciones en que les tocara ser adultos. Nosotros creemos que este conocimiento de si mismos, es resultado de que los papas y mamás hayamos respetado las necesidades auténticas de nuestros hijos y definitivamente “el juego” es una de ellas”.
10 Consejos para madres modernas
1. El que mucho abarca poco aprieta
Si te pones a hacer varias cosas al mismo tiempo, terminarás haciéndolas todas a medias. Así que olvídalo y dedícate de a una. Es decir, si tienes que terminar una presentación o un papeleo en el trabajo, termínalo y luego llama a casa para saber de los niños. Sino gastarás el doble de energía en tratar de retomar la tarea dejada a medias y estarás desconcentrada en la segunda.
2. Tiempo para ti
Ya sea después de todas las obligaciones o al mediodía, pero siempre reserva al menos media hora sólo para ti, en la que no le sirvas a nadie y en la que puedas dedicarte a hacer lo que te gusta, te relaja o al menos te descansa.
3. Un plan romántico
Cada dos semanas sal con tu pareja en plan romántico. Ese día deben salir solos y dedicarse a hablar de ustedes, de lo que les pasa, de lo que viven. Dejar el tema hijos para otra oportunidad.
4. Música tranquilizadora
Cuando vayas manejando, sobre todo, escucha música tranquilizadora, que no te acelere, sino que te ayude a tomar las cosas con más calma. Además, si vas con los niños, esa música los tranquilizará a ellos también.
5. No te vuelvas loca limpiando
Si llegas a casa y resulta no estar tan limpia y ordenada como solía estarlo, pues olvídalo. Es irrelevante. No te vuelvas loca limpiando, mejor déjalo para cuando tengas más energía y aprovecha la que te queda en disfrutarla con tus hijos. Es mucho más gratificante.
6. Sal con tus amigas
Sal de vez en cuando con tus amigas y diviértete de lo lindo. Verás lo terapéutico que resulta una conversación con las amigas.
7. Hijos modernos
Una madre moderna necesita hijos modernos y esto es: que cada uno haga su cama, que ayuden con los quehaceres domésticos y que sean responsables en sus tareas escolares. Explícale que esto te ayudaría a estar más tiempo con ellos jugando en vez de estar persiguiéndolos porque no hicieron los deberes.
8. Conoce una familia
El saber cómo son tus hijos, lo que les gusta, sienten y viven, te ayudará a tener mayor cercanía con ellos y ser mejor madre.
9. No eres perfecta
Debes saber en qué flaqueas, pero no obsesionarte con ser perfecta. Basta con que trates de mejorar y ser más humana. Esto es, dejar atrás las culpas, esas que la mayoría de las mujeres tienen una vez que salen a trabajar.
10. Habla con tu familia
Visita a tu familia, mamá, hermanos, tíos, habla con ellos de tus cosas, siempre tendrán un buen consejo para ti.
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